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viernes, 11 de marzo de 2011

Chorradicas: Resumen acelerado del congreso

He aquí el vídeo que nos ha estado amenizando las pausas a lo largo de las dos jornadas de congreso. Un veloz resumen de lo que ha pasado en el escenario y las butacas.


No tiene la mejor calidad, pero rogamos nos disculpéis. Al fin y al cabo, no somos superhéroes.

Chorradica: Los del huerto y Velilla

Ha habido muchas voces críticas contra el grupo "Los del huerto", que tocó ayer en El edén. ¿Por qué? Porque su concierto impidió jugar al futbolín, una tradición que tiene más de 11 años. No obstante, hemos de reconocer al grupo lo bien que lo hizo. Dedicaron canciones al "soltero que busca pareja", Iker Huarte, o a los profesores Paco Sancho y Ramón Salaverría. "¡Qué buenos son los Pacos que nos llevan de excursión". Tocaron canciones graciosas a un tiempo, reivindicativas a otro: "Aragón también tiene sed", "las provincias de Aragón". Al fin y al cabo, hay que defender la tierra.

Y, sobre todo, hay que agradecer a "Los del huerto" que permitieran que nuestro querido Javier Velilla, entre el vino peleón de la cena y otro par de cubatas, acabara haciendo break dance, sacado a hombros y aplaudido por todos los asistentes. A partir de ahora, el 10 de marzo quedará para el recuerdo: fue "el día de Javier Velilla".

Chorradica: Noche muy tranquila en el Pirámide

El Congreso ha comenzado con retraso. La noche en el Edén hizo mella en la mayoría de congresistas, que han preferido seguir abrazados a las sábanas. No ha sucedido así con los alumnos (o alumnas para que Eva Almunia no se angustie) de la Universidad de Navarra. A las 9 de la mañana, con una puntualidad germánica, se agolpaban a las puertas del I.E.S. Pirámide para esperar a un autobús que no llegaba. El conductor había tenido una noche escabrosa. Todo lo contrario que los fcom. La tranquilidad, el silencio y el sosiego han imperado en unas horas de sueños ininterrumpidos. Nadie se ha movido en toda la noche. La juerga se acabó rápido y todos los fcom demostraron para qué habían venido a Huesca: evidentemente, para aprovechar al máximo todo lo que les ofrezca el Congreso de Periodismo Digital.

jueves, 10 de marzo de 2011

Chorradica: Pasotas y gourmets

La comida. Ese momento sagrado del día en el que nos tomamos un respiro y llenamos la panza. Ese instante en el que nos sentamos uno frente al otro y departimos amigablemente. En fin, ese soplo de aire fresco entre tanto trabajo periodístico.

No puedo decir que nuestra comida haya sido algo parecido a eso. Para empezar, se ha hablado de dos temas tabú en la mesa -política y fútbol- que han arrancado resoplidos, discusiones encarnizadas y algún que otro manotazo junto al plato. Todo acompañado de un fantástico vino peleón, con nombre de rapero, que ha hecho las delicias de los allí presentes.

En nuestro almuerzo ha habido de todo. Para empezar, todo el mundo se ha olvidado del protocolo: Zina y yo nos hemos zampado el pan casi antes de empezar; Carlos se ha empeñado en quitar del plato el queso y echarlo a uno ajeno; y Don Íñigo Gómez, más conocido como el "lehendakari" y brújula de Pedro Luis y el señor Larroy para llegar a Huesca vivos, se ha adueñado de un robo de tierra para extender los codos y molestar al de al lado -véase Amaiur-.

Cada uno iba a su aire. Zina se reía de sus propios pensamientos, Javi Velilla comía absorto en su plato -del que no ha dejado ni una miga-, yo cantaba Melancolía de Camilo Sesto intentando animar a la mesa sin éxito, y Amaiur no paraba de hablar de las elecciones, Carlos de mujeres y Pedro Luis del Logroñés.

Mientras tanto, Pablo Vega, como buen gourmet, hacía los honores de empezar su plato antes que nadie y de hacer comentarios en el vacío. Y digo vacío porque cada uno iba a su rollo político, futbolero o musical, mientras él daba buena cuenta de la ensalada, el cordero asado con patatas y el delicioso postre: tarta de chocolate acompañada de un pincho de frutas. Pobrecito: intentaba llamar la atención, primero mordisqueando la pata de carne cual vikingo, y después levantando el dedito británicamente mientras probaba el pastel, pero apenas conseguía una palmadita en la espalda. En cualquier caso, hemos de reconocer -ahora viene la nota emotiva de la crónica- que cada uno tiene su personalidad y esta convivencia tan pacífica muestra cómo nos queremos todos (ahora viene el "ohhhh").

Me esperaba algo de cocina moderna, pero en fin. Cuando hay hambre..., menos da una piedra. Todo sabe a gloria.

Chorradica: El enchufe de Zerolo

Pedro Zerolo se ha enchufado a la red. Se ha trasladado a Huesca para contar su experiencia con las redes sociales y Twitter. Desde luego, que se lo ha tomado en serio y ha traído algunos objetos materiales para estar enchufado constantemente: su enchufe blanco colgado del cuello así lo refleja. Ya conocemos el secreto mejor guardado de Pedro. Su cabellera ya no tiene misterios. Tiene un peluquero personal las 24 h. del día para mantener su cabellera encrespada. Desde luego, que los 2.586 seguidores que tiene en Twitter también deben de estar enchufados.

Chorradica: El gato se comió el tuit

Aparte del constante tecleo de portátiles, mientras estamos en una conferencia sobre el "Papel de las redes sociales en la cobertura periodística'' escuchamos sonidos extraños, parecidos a los de un gato maullando. Por lo visto sí es verdad que hay gato encerrado. En Ciberhuesca se nota la falta de café, en el humor y en la pericia periodística.

Aún así, Javier mejora el manejo de su cámara, Pedro Luís está enfrascado en Word, Marta está en todo, y Carlos es Marta en chico.

''Hay distintos grados de realidad'', señala Guillermo Culell. Pero parece que estamos en un grado surrealista debatiendo sobre el futuro del periodismo en términos casi apocalípticos cuando no paramos de trastear herramientas para dar con el verdadero periodismo. Cualquier crisis se da cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer. La raíz del conflicto no surge en la oposición entre la inmediatez y la profundidad. Así que cada uno se dedique a lo que el tiempo le permite. '' No pidamos profundidad al twitter, hay que conjugar y se puede complementar perfectamente con otros soportes'', explica Francisco Sierra.

Hay que leer más. De todo. Sea a Góngora como ''gorjeos''.

Chorradica: La Bella Durmiente

Mientras que Carlos y Pedro hacían su road trip particular, del que afortunadamente han salido ilesos, Javier, La Bella Durmiente y yo aprovechábamos para echar unas largas cabezaditas en el autobús oficial. Y digo Bella Durmiente porque la señorita Zina Vasilache no ha hecho otra cosa que dormir plácidamente a lo largo de todo el viaje, aunque todo el mundo gritara e Indiana Jones no parase de esquivar tiros en la pantalla buscando no sé qué calavera.

En cualquier caso, en cuanto hemos llegado todos parecíamos atontados. Qué decir: hemos visto el I.E.S. pirámide, donde nos alojaremos esta noche y, a pesar de su forma inconfundible, hemos cruzado la carretera arrastrando las maletas. Teníamos la residencia enfrente, pero alguien ha liderado la expedición, y ya se sabe... La espiral del silencio.

En fin, nuestro viaje no ha sido tan divertido como el de los señores del coche, pero en todo caso lo que ha sido una proeza ha sido levantarse a las 5 y media de la mañana para llegar -despacito- a buen puerto. Cuidado, porque en cuanto veamos café caliente nos abalanzaremos como osos.

Chorradica: ¡A tiempo!

A pesar de las constantes advertencias de Íñigo Gómez Zubeldia ("cuidado Pedro", "atención con esa curva...") conseguimos llegar en coche a su debido tiempo. Estamos en Huesca.

No ha sido fácil. Pero Íñigo estaba en todas. En un momento nos hemos parado por una de esas necesidades físicas propias del hombre. "Yo no voy a mear que perdemos mucho tiempo. Además, ya nos han adelantado seis coches”, ha gritado Íñigo, indignado. Lo dicho: estamos aquí, aunque con problemas.