

Maria es digital from iMAG on Vimeo.


Maria es digital from iMAG on Vimeo.


García Prieto ha advertido algunos aspectos positivos de Internet como “el espacio ilimitado o la posibilidad de introducir fotografías”. Pero Internet tiene el problema o la virtud de la inmediatez. “Corremos el riesgo de quedarnos en la superficie. El trabajo superficial genera un material poco serio y eso genera desinformación”, ha añadido.
Ramón Lobo también ha alertado de los peligros de Internet y se ha mostrado partidario del control de la información: “Es importante que alguien rastree la red para interpretar cuál es la información relevante.” Pero reconoce también las ventajas de la red: “Internet nos ofrece un canal de información mucho más potente. Con audio y con una interacción con el lector que no había antes”.
Los dos ponentes han coincidido en que las redes sociales son “instrumentos de comunicación”, pero no de información. Y que al final las nuevas tecnologías vienen a servir al periodismo. Porque al final los medios pueden cambiar pero lo más importante es hacer siempre un buen periodismo.
La comida. Ese momento sagrado del día en el que nos tomamos un respiro y llenamos la panza. Ese instante en el que nos sentamos uno frente al otro y departimos amigablemente. En fin, ese soplo de aire fresco entre tanto trabajo periodístico.
Una breve tertulia bajo el título "¿Estamos explicando la crisis?" en la que han intervenido Manel Pérez, redactor jefe de Economía de La Vanguardia y Miguel Jiménez, el redactor jefe de El País discurrió fugazmente moderada por Fernando González Urbaneja. En la tercera ponencia del Congreso de Periodismo de Huesca se realizó un ejercicio de autocrítica revisando la realidad y las proposiciones que se habían hecho con anterioridad respecto al futuro económico del país.

El público ha escuchado con gran atención a Javier Moreno, director de El País y Licenciado en Ciencias Químicas, que ha intentado dar con las formulas más acertadas para la adaptación del periodismo al nuevo entorno digital.
Entrando en materia, Moreno se ha mostrado pesimista ante el futuro de los medios impresos. “Estoy convencido de que en unos años no habrá periódicos en papel. Y, aunque siga habiendo la demanda no será suficiente para sostener los costes del proceso industrial que conlleva imprimir y trasladar el diario a los kioskos”.